Hablemos de... El sexo tántrico

¡Hola a todas una semana más! Espero que la semana santa os haya ido genial y hayáis disfrutado (en la medida de lo posible, claro). Hoy vengo a hablar de un tema que mucha gente nos pregunta y del que muchos sienten curiosidad. Y no es para menos, ya que existe una cultura muy fuerte alrededor de la práctica que nos trae hoy aquí y ya habréis visto de qué se trata en el título: el sexo tántrico. Pero bueno, sin enrollarme mucho más aquí, vayamos a lo que nos interesa hoy. ¡Empezamos!


El sexo tántrico es una práctica espiritual antigua que busca la conexión de dos personas más allá de lo corporal. Busca una conexión de las almas a través de la unión de los cuerpos. Cuando hablamos de sexo tántrico, muchas veces seguramente nos venga a la mente una imagen de posturas difíciles, de sexo lento y aburrido. También a algunos os habrán dicho que se trata de omitir el orgasmo, pero seamos honestos ¿quién querría perderse el orgasmo?

Algunas de esas cosas, esos prejuicios, tienen algo de verdad y a su vez mucho mito en ellos. También hay mucho desconocimiento en torno a qué es el tantra, que más que una técnica es un estilo de vida. Aunque sí tiene como finalidad mejorar la vida sexual.


¿Qué es el tantra?

El tantra es un antiguo conjunto de conocimientos de la filosofía hindú y también del budismo tibetano, es una práctica milenaria de yoga que abarca en forma integral todas las dimensiones del ser humano. Le otorga una importancia central a la práctica sexual que es una de las expresiones humanas que elevan la energía, por lo que cuanto más perfecta y sublime sea la experiencia, más oportunidades de que el practicante crezca en su camino espiritual.

Su esencia es que el sexo es una forma de expandir la energía y por eso, el uso de técnicas y herramientas de manejo corporal es muy importante. La respiración, los masajes, las caricias, el manejo del ritmo y la consideración del otro son algunas formas de hacer que la energía se expanda y se intercambie para potenciar la experiencia del encuentro.

Y no es que el orgasmo no sea importante, sino que una descarga demasiado temprana de la tensión que ofrecen las otras prácticas impide que podamos llegar a los niveles más altos que buscamos. Por eso el foco no está puesto en alcanzar el orgasmo como tal, sino en disfrutar de cada uno de los muchos y largos intercambios que suceden entre los amantes.


Cuatro rituales tántricos

Adoración. Trata a tu pareja como un ser sagrado. Admíralo. Conviértete en un sirviente de su placer. Tu función y objetivo es estar ahí para hacer que se sienta bien. Y haz que esta actitud se vea reflejada en la forma en que le acaricias, le miras. No le des órdenes, ya que estás a su servicio. Y la otra persona hará lo mismo contigo. Sois dos sirvientes y seres sagrados a la vez. No existe una relación amo-esclavo, es todo lo contrario del bondage o BDSM. Cada uno tratará al otro como objeto de adoración.

Masajes. Alternadamente podéis ofrecer masajes descontracturantes primero seguidos de uno erótico. Podéis hacerlo varias veces durante el encuentro. No hay prisas, no hay exigencias, no hay presión, solo un intercambio entre quien da y quien recibe placer. Puedes pedirle que te haga un masaje en los hombros, en la espalda o donde elijas durante unos minutos y después, donde la otra persona diga, puedes hacerle uno tú. Y aunque no esté permitido dar órdenes, podéis orientar a la otra persona lo que os gusta para que lo sepa.

Por ejemplo, si queréis el masaje un poco más arriba, más fuerte, más suave. Cada uno hará caso a las indicaciones de su pareja. La humildad es clave en esta práctica, es un modo de aprender a ser el mejor amante para tu pareja y viceversa.

Escucha corporal. Concéntrate en sentir qué te pasa mientras los dos movéis vuestros cuerpos juntos. Trata de no juzgar ni de compararlo con otras experiencias. Simplemente escucha, vive lo que estás sintiendo en ese momento. No pienses en el orgasmo, no pienses en nada en concreto. Déjate llevar, deja que fluyan las sensaciones, no apures ni esperes un orgasmo por parte de la otra persona. Tampoco le ayudes o hagas más esfuerzo si ves que está por llegar. El punto en este ritual es disfrutar juntos del placer de mover los cuerpos como si estuvieseis en una pista de baile, el objetivo es aprender a conocerse y escuchar el cuerpo tuyo y el del otro. Es una manera de que tu cerebro esté en modo neutral y dejar de lado el pensamiento. De esta forma, cuando uno llegue al orgasmo, lo experimentará mucho más intensamente.

Postura yab yum. Esta es la posición sexual básica del tantra, la más recomendada para principiantes. Facilita una gran estimulación y energía que recorre todos los chacras. Lo que busca es la fusión de ambos cuerpos, el despertar del amor, la ternura, el cariño entre los amantes.


¿Cómo se hace el yab yum?

- Sentados. La persona con pene se sienta con las piernas cruzadas en el suelo y la persona con vagina se sienta sobre sus muslos rodeándolo con las piernas y con los brazos alrededor del cuello, quedando entrelazados.

- Miradas. Miraos el uno al otro directamente a los ojos, intentando saber lo que el otro está sintiendo. Leed el interior del otro, leed el alma de vuestra pareja.

- Beso. Daos besos apasionados y largos, como si saboreaseis un caramelos que os gusta mucho directamente de la boca del otro y lo quisierais tomar.

- Balanceo. Mientras os besáis, comenzad a balancearos suavemente. Aferraos sólo con los brazos y al mismo tiempo recorred con las manos el cuerpo de vuestra pareja. No descuidéis ningún rincón.

- Caricias. Permaneced sentados uno frente al otro, sin penetración, y masajeaos de forma tierna y cariñosa.

- Penetración. En el momento de la penetración, tratad de que sea suave, lenta, manteniendo la misma posición del principio. Después, la persona con vagina sube las piernas sobre los codos de su pareja y facilita que la penetración sea más profunda.

- Ajuste de postura. Para más comodidad al momento de la penetración, sentaos sobre almohadas o una superficie blanda y acolchada. Desde esta posición podéis buscar posiciones más relajadas. Por ejemplo puedes estirar tus piernas y apoyarte sobre tus brazos y levantarte un poco mientras te mueves. Estos movimientos y los cuerpos reclinados hacia atrás, permitirán que fluya el corriente sanguíneo hacia la cabeza y que se genere más calor en los genitales.

- Liberación de los chacras. Si bien esta postura no permite muchos más movimientos y necesita de una fusión especial, facilita una estimulación constante del clítoris y una penetración profunda. Esto ayuda a que la energía se libere, recorra los chacras y se expanda el placer al máximo.


Claves del sexo tántrico

- A través del sexo, si se practica con una conexión y una conciencia de esta, se puede alcanzar un nivel de estímulo elevado.

- Las relaciones sexuales son muy lentas y largas. La pareja pone en práctica técnicas de respiración sincronizada, caricias suaves, contacto visual e intimidad emocional.

- Alcanzar el orgasmo no es el objetivo.

- Prolongar el contacto el mayor tiempo posible para sentir una conexión profunda.

- El sexo es una oportunidad de experimentar lo sagrado, lo espiritual.

- Practicar yoga ayuda al cuerpo y a la mente plasticidad, lo que ayuda pero no es obligatorio ni una exigencia.


Beneficios del tantra

Para personas con pene

- Mayor control de la eyaculación.

- Experimentar orgasmos múltiples.


Para personas con vagina

- Aumentar y potenciar las sensaciones de placer.

- Acortar el tiempo para alcanzar el primer orgasmo y expandir el placer en los siguientes.


Para todas las personas

- Mayor concentración y duración.

- Conocer sus propios mecanismos emocionales (y manejar las emociones que atentan contra la conexión con el otro como el miedo, el enojo o la ansiedad).

- Experimentar éxtasis durante la relación sexual.


Y hasta aquí la entrada de hoy. Espero que os haya parecido interesante, ¡porque a nosotras nos ha encantado informarnos y aprender algo nuevo! Y como último comentario antes de cerrar el artículo, queremos decir que, aunque creamos que el sexo es algo natural y viene innato en todas nosotras, también tenemos que aprender a tener sexo. Ya no porque no haya una única forma de tener y disfrutar del sexo, sino porque gran parte delos malestares y malentendidos que se generan alrededor de éste vienen por el desconocimiento. Nosotras tampoco somos expertas en el sexo(es un mundo demasiado grande como para saber todo y siempre estamos aprendiendo), pero siempre aconsejamos que hay que tener una sexualidad segura, amorosa, empática. Hay que tener en cuenta al otro, hay que estar en contacto con la otra persona con juguetes y complementos de forma responsable para un completo placer juntos.

Y ahora sí, hasta aquí la entrada. Y recordad: ésto es mucho más que sexo.


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